Actualmente, la era digital hace que ciertas prácticas vayan en desuso, como es el escribir a mano, incluso para los apuntes escolares, pues en varias instituciones hacen uso de computadoras para clases y tareas. No obstante, es importante incentivar esta práctica, pues cuenta con muchos beneficios para la mente y aprendizaje.
Aunque las aplicaciones son prácticas para verbalizar los pensamientos y tareas, el acto de escribir a mano activa procesos complejos en el cerebro y fortalece habilidades esenciales para el aprendizaje y el desarrollo cognitivo.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indica que escribir a mando requiere una mayor actividad cerebral, lo que activa en él tres niveles: el fonológico, que consiste en pasar de lo que hablamos a lo que escribimos; la grafémica, el proceso de transformar los sonidos del lenguaje en letras o símbolos escritos; y el motor, que corresponde al acto físico de escribir.
En el caso de escribir en un dispositivo electrónico o teclear, éste solo activa dos niveles, reduciendo su implicación cognitiva y el cerebro trabaja de manera menos activa. Por ello es que la escritura a mano ayuda a la memorización, ya que la información se consolida de manera más rápida.
El control motor fino, la coordinación óculo-manual, la planificación y autocorrección son otras de las habilidades que se pueden desarrollar de mejor manera al escribir a mano, pues la escritura no solo implica el uso de músculos, sino además de procesos mentales complejos que se relacionan a la atención, memoria de trabajo y organización del pensamiento.
Esto es especialmente importante cuando se habla de niños entre preescolar y primaria, pues en esos años el cerebro se encuentra en una etapa activa de neuroplasticiadad, por lo que fomentar la escritura manual ayudará a que los pequeños integran diversas áreas cerebrales que facilitan al pensamiento concreto al abstracto.
¿Escribir cursiva?
Este tipo de escritura es una que cada vez está en mayor desuso, pero implementarlo puede ser especialmente beneficioso para menores y adolescentes, pues al requerir fluidez, continuidad y precisión en trazos, este tipo de escrituras pide mayor coordinación y planificación, lo que contribuye al desarrollo de funciones ejecutivas.