Existen muchas películas inspiradas en los relatos bíblicos sobre la vida, muerte y resurrección de Jesús de Nazareth, pero muy pocas han generado tanta controversia como La pasión de Cristo, una producción dirigida por Mel Gibson y estelarizada por Jim Caviezel que ha atormentado a millones con sus 'crudas' escenas.
Y es que el afamado director decidió mostrar la flagelación y crucifixión de Cristo sin filtros, además de su polémica interpretación de Lucifer.
¿Por qué aparece un bebé sonriendo La pasión de Cristo justo en la crucifixión?
Existen muchas teorías sobre el significado de un niño que aparece sonriendo en la película, justo cuando Jesús está a punto de ser crucificado.
Mientras algunos consideran que es una representación del mal que persiste en el mundo, otros han llegado a la conclusión de que sería una perversión de la figura de María con el niño Jesús, ya que aparece el menor aparece en los brazos de una persona.
Otros piensan que es una representación de Lucifer con su hijo a manera de burla, pues significaría que incluso él cuida más a los suyos.
Como todas las películas, la interpretación depende de cada persona. No obstante, es cierto que existe un significado real según el director y, en este caso, Mel Gibson quiso representar al Lucifer como un ente andrógino de belleza exterior.
"Creo que el diablo es real, pero no creo que se muestre muy a menudo con cuernos, humo y cola. El diablo es más inteligente que eso, es seductor, atractivo, parece casi normal, casi bueno. Eso es lo que intenté hacer con el diablo en la película", declaró en una entrevista para el podcast Joe Rogan Experience.
Eso no es todo, también decidió grabar las escenas en cámara lenta para que no se viera parpadear.
"El diablo distorsiona lo que es bueno. ¿Qué es más tierno y bello que una mujer con su hijo? El diablo toma eso y lo distorsiona un poco, en vez de una escena normal de una madre con su hijo, tenemos una mujer andrógina sosteniendo a un bebé de 40 años con un pelo en la espalda", agregó.
Cabe mencionar que Mel Gibson recurrió al actor David Morotta, un actor italiano que en aquel entonces tenía 42 años de edad.
La escena, considerada como una de las más perturbadoras en la historia del cine religioso, sigue dando mucho de qué hablar a más de dos décadas del estreno de la cinta.
Además, se sabe que actualmente Mel Gibson se encuentra trabajando en la realización de la segunda parte de la película, donde abordará la resurrección de Cristo y el trabajo de los Apóstoles.
AC