Animales sin registro, sobrepoblación, adeudos de especies a zoológicos y hasta una jirafa desaparecida, así fue como Rigoberto Montes Palomares recibió el Zoológico de León en noviembre de 2022, cuando asumió la dirección general. Una serie de irregularidades que se arrastraron por años y nadie denunció.
Tras el ataque de una jauría de perros ocurrido en diciembre, que dejó 24 borregos muflones sin vida y una serie de muertes de especies, renunció al cargo.
MILENIO obtuvo, vía transparencia, que de 2015 a 2026 se han identificado 243 causas de muerte, que terminaron con la vida de mil 097 especies en el Zoológico de León.
Por primera vez, y luego de su renuncia, que se hizo efectiva el pasado 31 de enero, Rigoberto Montes Palomares explica a este medio la situación que se registra en el parque:
“Hay muchos excedentes en algunas especies y estar en un espacio con capacidad para recibir a menos ejemplares, por supuesto que va a haber ataques entre ellos y eso es parte de las bajas que se están dando en algunas especies que habitan en el zoológico. ¿Por qué se da esa sobrepoblación? El clima de León es muy loable para que se den los nacimientos, además del cuidado médico y la alimentación que se les da, lo que provoca la reproducción”, explicó.
Y cuestiona: “¿Por qué no se puede regular esa sobrepoblación? Nos encontramos con la desagradable noticia de que la gran mayoría de los ejemplares no tenían una legal procedencia; no teníamos cómo comprobar que eran del zoológico”.
A esto se sumaba que no había el registro de todas las especies. Deja claro que no se podía regularizar esa situación, que se vivió durante tantos años, en poco tiempo. Y esto los imposibilitaba a vender especies, darlas en intercambio o en donación.
Por lo que hoy hay sobrepoblación de especies como borregos muflones, cebras, ciervos, venados, flamencos y pecarí de collar, entre otros.
Reveló que un acuerdo con la alcaldesa Alejandra Gutiérrez Campos fue que no vendería o intercambiaría ningún animal mientras no fueran legales.
—¿No lo había?, ¿no estaban bajo resguardo? —cuestionó MILENIO.
“Sí sabíamos que hubo venta de animales. ¿Cómo le hacían? Desconozco cuáles eran los métodos. Dentro de esos pendientes —que le dejaron— hubo convenios que no se cerraron”, explicó, y agregó que esto implicó no entregar animales porque no había el registro de las especies.
Esto ocurrió pese a que otros zoológicos entregaron sus especies, pero estos no recibieron nada.
Se desconoce qué pasó con una jirafa
Dijo que esto ocurrió previo a su llegada e incluso lo mismo pasó con una jirafa que no se encuentra.
“En el inventario hay ciertas dudas, no se encuentra. La gente al interior del zoológico lo sabe: que esa jirafa salió en la administración de 2018. El radio pasillo estaba a todo lo que daba; hay temas que no podemos comprobar y hay la duda de ese faltante”, refirió.
Calificó que a su llegada recibieron un zoológico con infraestructura deshecha, con muchos temas administrativos que no se podían solventar. Hoy, dijo, las legales procedencias están al 100 por ciento de los animales y 900 de los ejemplares ya tienen la integración de un expediente completo.
La población, hasta el cierre de enero de 2026, era de mil 872 en el Zoológico de León.
Y señala: “Nos dimos cuenta de que el representante legal del zoológico no estaba cumpliendo con las situaciones que nos obligaban a estar legalmente con el documental técnico. Nos dimos a la tarea de contratar un despacho con mucha experiencia en el país para que nos ayudara a regularizar la situación”.
Y es que cada carpeta debe integrar la legal procedencia, acta de nacimiento y expediente médico, para que la instancia diga: “eres el dueño y tienes todo legalmente constituido de este ejemplar y de todo”.
Explicó que este objetivo de regularizar el zoológico arrancó desde la administración de la alcaldesa Alejandra Gutiérrez Campos, donde no se contaba con un registro de nacimientos, el cual se trabajó; reconociendo que cuando él llegó había una falta de comunicación para notificarse los nacimientos.
Incluso comentó que poco antes de dejar el cargo hubo varios médicos veterinarios que se dieron de baja y eso detonó varios hechos que ocurrieron en el zoológico; la plantilla de médicos es de 11.
Si bien dijo que públicamente no se informa el nacimiento de una especie porque puede o no lograrse, sí tenía que registrarse. Al preguntarle directamente: ¿y a usted cuándo le notificaban?, respondió:
“Al principio me daba cuenta después, y ya les exigía a los médicos que me tenían que reportar y por eso también creamos esas comisiones de altas y bajas de las especies. Se creó en esta administración; incluso, con este mismo consejo, se hicieron comisiones de trabajo para que los consejeros tuvieran involucramiento en todos los temas”, recordó.
Rigoberto Montes Palomares afirmó que los registros de las altas tienen la obligación de comunicarse a la instancia federal con el fin de que se tenga un control, del cual desconoce cómo llevaban a cabo este proceso en anteriores administraciones tras la falta de registros.
“Se tiene que dar de alta y notificarlo a la instancia federal, a la Profepa (Procuraduría Federal de Protección al Ambiente), para que ellos lo consideren dentro de su población del zoológico. Estás obligado, cualquier nacimiento, a darlo de alta. Primero lo registras, te aseguras de que se dé en el tiempo que se cree pertinente de acuerdo con la especie y lo tienes que dar de alta inmediatamente. Es lo que comentaba: no teníamos expedientes de cada especie y actualmente ya se debe de tener toda esa documentación”, explicó.
Había pacas de alimento por todos lados
En octubre del año pasado se reportó el faltante de 2 mil 500 pacas de forraje, utilizadas para alimentar a bisontes, venados, jirafas, cebras, vacas, ciervos y ovejas; es decir, a los animales rumiantes. Incluso, es una investigación que aún está abierta en la Contraloría municipal de León.
Ante ello, Rigoberto Montes responde: “Construimos un área de almacén para las pacas —alimento—”.
—¿No lo había?, ¿no estaban bajo resguardo?— cuestionó MILENIO
“Había pacas por todos lados. Las instancias que regulan los zoológicos te obligan a tener almacenes cerrados para tener lo que son las pacas, para evitar que se contaminen por cualquier tipo de roedor, aves (…) estaban al aire libre, expuestas a todo tipo de contaminante y hoy hay dos almacenes; nos tocó acondicionar uno y construir otro”.
Por lo que enfatizó que hoy debe existir un control más estricto de entradas y salidas, dejando claro que se fueron mejorando los procesos conforme se iban identificando.
Adeudan flamencos al Zoológico de Irapuato desde hace 8 años
Desde mayo de 2018, el Zoológico de Irapuato espera tres flamencos que no le ha enviado el Zoológico de León, lo que ha frenado cualquier colaboración entre ambas instituciones, reveló Mario Ceja de la Torre.
A pesar de que el acuerdo se pactó como un intercambio formal entre los parques de conservación, la entrega de las aves nunca se concretó.
"Esperamos lo que son unos flamencos, son tres desde hace siete u ocho años, que nada más por una u otra cosa no se ha dado, pero esperemos que se salde. Fue un intercambio que se hizo; a raíz de eso ya no hemos hecho algún intercambio con el Zoológico de León, desconozco las causas", señaló Mario Ceja de la Torre, director del Zoológico de Irapuato.
Al ser cuestionado sobre si existieron recordatorios hacia la administración del ZooLeón, el director confirmó que se realizaron múltiples gestiones sin éxito.
“Sí hubo bastantes, pero por diferentes cuestiones, de que están haciendo cambios, lo aplazaban y nos decían que ya iban a salir, pero hasta ahorita no han salido los animales; esperemos que esto se haga ya pronto”, puntualizó.
Al ser un intercambio, el Zoológico de León sí recibió un leopardo africano y un papión de Guinea (primate).
Por lo que confía en que, a ocho años de que está suspendida esa entrega, se concrete: “Hay animales que ellos no tienen, nosotros se los pasamos; hay animales que nosotros no tenemos, ellos nos los pasan por medio de intercambios. Entonces, esperemos seguir con esa dinámica que tenemos entre todos los zoológicos”.
Descubren que puma muerto tenía problemas de corazón y cáncer
El 5 de abril, un puma fue encontrado muerto a en su hábitat, a lo que Edmundo Parada López, gerente operativo del parque, aseguró que se debió a una cardiopatía y a que el ejemplar tenía cáncer.
El ejemplar era una hembra que tenía cerca de 19 años en el Zoológico de León; reconoció que el 4 de abril se reportó que el ejemplar presentaba un leve decaimiento porque había dejado de consumir alimento. Ese mismo día, el médico veterinario iba a atenderla, pero no ocurrió.
“Derivado de cuestiones tanto de logística como de manejo médico y de medir riesgos para plantear un protocolo médico correcto, se programó su atención para el día 5 de abril, el día siguiente en la mañana. Lo que pasó es que el animalito ya no nos dio la vida; era un ejemplar ya de edad avanzada y nos reportan en la mañana que el ejemplar ya había fallecido”.
Explicó que se llevó al ejemplar a la clínica veterinaria, donde se le realizó la necropsia, y precisó que la causa de muerte determinante fue una falla sistémica derivada de una enfermedad crónico-degenerativa: una cardiopatía severa, y también padecía cáncer.
“Todas estas enfermedades se asocian a la vida del animal, a su estado de longevidad; son complicaciones que aparecen al ser un ejemplar de edad avanzada (…) Es un ejemplar que vivió casi 20 años dentro del parque; incluso tuvo crías dentro del parque, sus hijos son cuatro pumas que están aquí también, viven aquí en el parque… cumplió un ciclo biológico completo”, explicó.
Reconoció que no se tiene el registro completo de la edad del ejemplar, aunque aseguró que ese ejemplar lo llevó al zoológico la Profepa hace casi 20 años. La muerte de este puma fue documentada por MILENIO y ayer se informaron los resultados de la necropsia que se le aplicó.
HCM
