Hay que ver “Oxidado” para conocer la verdad de lo que pasa en el mundo de la comunicación y del entretenimiento.
Es una película mexicana-canadiense que se va a estrenar este jueves 26 de marzo en salas cinematográficas de todo el país, mucho muy diferente, mucho muy recomendable.
Sus protagonistas son Frank Rodríguez, Karyme Lozano y Rodrigo Murray.
Cuando uno la está mirando cree que está viendo una cosa, pero luego resulta que es otra, y otra y otra. Y al final aquello explota en una experiencia en la que todas y todos conectamos de manera espectacular.
¿Por qué? Porque es cine de corazón. Olvídese, por favor, de las superproducciones, de los elencos multitudinarios y de las explosiones de recursos.
Hugo Carrillo Brumbaugh, el escritor y director de esta cinta, con muy pocos personajes y atreviéndose a jugar en cine con lenguajes como el de las videoconferencias, consigue sorprender al espectador.
¿Sabe usted lo que es que alguien se sorprenda justo hoy cuando hemos perdido nuestra capacidad de asombro? ¡Es un hallazgo! ¡Una maravilla! ¡Un tesoro!
Si fuera Hollywood, esto sería 40 veces más potente que “Jerry Maguire” con Tom Cruise. ¿Se acuerda?
Pero es la historia real de un mexicano que se enfrentó a la corrupción donde menos pensó encontrarla y eso duele.
Por tanto, “Oxidado” es un filme que le funciona perfecto a quienes están peleando contra las fuerzas del mal pero también a las madres y a los padres de familia que necesitan un espejo, que están buscando consuelo, orientación.
Podría ser un documento muy fuerte en contra de lo que millones de migrantes están padeciendo en Estados Unidos, pero no. Va por otro lado.
Podría ser una película de denuncia que mostrara el lado oscuro del espectáculo como “Un actor malo”, pero no. Va por otro lado.
Podría ser un melodrama poderosamente emotivo y desgarrador como “La celda de los milagros” de Netflix, pero no. Va por otro lado.
“Oxidado” es un contundente ejercicio de cinematografía del yo donde el mismísimo Hugo Carrillo Brumbaugh crea su género, crea su formato y hasta se da el lujo de aparecer en él.
Es un poco como “Renacer” de Gustavo Loza pero con el acento puesto en otras cuestiones que, igual, acaban marcando a quien la ve.
Todos somos “Oxidado”. Cuando la vea, lo comprenderá.
Frank Rodríguez está haciendo la actuación de su vida, Karyme Lozano no puede estar más espléndida y Rodrigo Murray está a nada de convertirse en el Carlos López Moctezuma de una nueva generación.
Por favor, cuando vaya a verla, quédese a escuchar bien, al final, la letra de la canción “Bienvenido a la familia” de Rigoberto Mora interpretado por Grecia Valles con el rap de Edson Moisés Vaca.
Desde la época de oro de Argos que no escuchaba un tema musical tan atinado para una película inspirada en hecho reales.
Se lo escribo desde hoy porque esta noche será la gran fiesta de presentación de este filme en la Ciudad de México y porque quiero que la vaya apuntando en su agenda para este jueves, para este fin de semana.
Luche con todas sus fuerzas por ver “Oxidado” de Hugo Carrillo Brumbaugh en salas cinematográficas de todo el país. Le va a gustar. De veras que sí.