Política

En el callejón de las trabas acumuladas

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M+.- México está urgido de inversionistas. Hace planes y discursos para atraerlos, pero no ofrece condiciones prácticas, ni le da garantías a la inversión.

Al revés, lleva años creando trabas, desconfiando de los inversionistas, poniendo obstáculos al flujo de capital necesario para crecer.

Paradoja cabal: la salida que se busca afanosamente, discurso tras discurso, ha sido clausurada paso a paso, decisión tras decisión, en los dos últimos gobiernos.

Veámoslo en cámara rápida.

López Obrador canceló la construcción de un aeropuerto de primer mundo, sólo para demostrar su mando.

Luego destruyó la reforma energética que le habían heredado, en sus dos vertientes: petrolera y eléctrica. Las dos empezaban a atraer inversiones y a ser efectivas.

Pemex es ahora un hoyo negro en la deuda soberana de México y la CFE no produce la energía necesaria para plantearse, con seriedad logística, grandes proyectos de inversión.

López Obrador destruyó luego una reforma educativa que buscaba la productividad del sistema mediante la evaluación, y creó su propia reforma, fundada en la no evaluación, un absurdo pedagógico de cuyo futuro los inversionistas pueden esperar cualquier cosa menos una sociedad bien educada para trabajar en sus empresas. Ven sólo un país de bajo capital social.

López desmanteló luego el sistema de salud, cerró el Seguro Popular, que atendía a 57 millones de personas, y heredó el sistema disminuido de hoy, en el que los inversionistas pueden ver muchas cosas pero no un piso firme de seguridad social para sus futuros empleados.

El gobierno de Claudia Sheinbaum, por su parte, destruyó el Poder Judicial que había, mediante unas elecciones amañadas de ministros, jueces y magistrados, cambio en el que los inversionistas pueden ver cualquier cosa, menos certidumbre jurídica.

Esto es lo que ofrece México a los inversionistas: cancelación caprichosa de grandes inversiones, improductividad y estancamiento energético, bajo capital social, y un Poder Judicial inventado por el gobierno para tenerlo a su servicio.

Paisaje de fondo: alta violencia criminal y complicidad del gobierno con el crimen.

No sé por qué pueden esperarse grandes inversiones en un país así. La verdad es que en México no invertirá en grande quien no tenga una gran influencia política. Hay pocos de esos.


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Héctor Aguilar Camín
  • Héctor Aguilar Camín
  • hector.aguilarcamin@milenio.com
  • Escritor, historiador, director de la Revista Nexos, publica Día con día en Milenio de lunes a viernes
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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