Después de la campaña publicitaria que generó polémica con la actriz Sydney Sweeney posando semidesnuda con atuendos de diversos deportes, la presidenta del Comité Olímpico Mexicano, María José Alcalá, manifestó su punto de vista.
La postura de la artista pone sobre la mesa un tema de gran actualidad dentro del Movimiento Olímpico: la necesidad de proteger y dignificar la figura de la mujer en el deporte, evitando cualquier forma de objetivación o utilización de su imagen que entre en conflicto con los valores deportivos.
Precisamente, el COI ha venido impulsando una visión en la que la igualdad, la dignidad, el respeto y la protección de las atletas deben ocupar un lugar central. Los valores esenciales del deporte deben estar siempre por encima de cualquier consideración que pretenda reducir la presencia de la mujer en el ámbito deportivo a su atractivo físico, llevando su representación, de manera equivocada, hacia la erotización de su cuerpo.
La mujer atleta debe ser reconocida por su talento, disciplina, esfuerzo, preparación, carácter y logros. Su imagen debe ser una representación activa de su trayectoria y de todo aquello que ha construido dentro y fuera de la competencia, no convertirse en un objeto pasivo destinado a un consumo meramente visual.
Hablar de una verdadera evolución del deporte implica también transformar la manera en que vemos y representamos a las mujeres atletas. No se trata de negar su feminidad, sino de garantizar que ésta nunca sea utilizada para eclipsar su capacidad, sus méritos y su identidad como deportistas.
El deporte debe seguir siendo un espacio donde las mujeres sean valoradas por lo que son y por lo que logran, con respeto absoluto a su dignidad, libertad y autonomía.