Originario de Inglaterra, Joey Stones viajó hasta México, donde se asentó, para ver cumplir un sueño: darle voz a personas que han estado en prisión, con la creencia de que, al escuchar sus historias y entender su entorno social, se puede construir una mejor sociedad.
A través de amigos, el inglés comenzó a contar las historias de ex reos de distintas partes del mundo; esto llevó a que empresarios de Netflix y Amazon TV le recomendaran difundir su contenido en redes sociales. Así nació The Joey Stones Podcast.
"Hay muchas voces que no escuchamos. Los presos son un sector de la sociedad muy marginado, por eso es importante darles la oportunidad de hablar", contó.
Joey estudió psicología en su país natal y se especializó en criminología y sociología, herramientas que —aseguró— le sirven en su día a día, incluso para ayudar a ese sector olvidado de la población.
Luces, cámara, acción: The Joey Stones Podcast
Hace casi dos años, Joey Stones montó un estudio de grabación: compró cámaras, empezó a entrevistar a ex presidiarios, editó los videos y los subió a su podcast en Spotify.
En entrevista para MILENIO, explicó que muchas de las historias que escucha le impactan, pero no le asustan. Entre sus invitados más famosos se encuentran ex convictos apodados como El Za Za Za, El Mandi —quien es muy conocido en el penal de Santa Martha Acatitla— y El Joker.
A su vez, estos personajes lo contactaron con otros ex reos que querían contar su historia. Después, los testimonios comenzaron a llegar solos.
“Es como una cadena. Me buscan o voy al barrio de Tepito o a la colonia Doctores. Me reconocen mucho en los barrios; la gente de ahí me invita a tomar, a comer unos taquitos y después me preguntan si los puedo entrevistar”, explicó.
Sobre El Joker —contó—, lo conoció dos semanas después de que lo balearon. Tenía cuatro heridas de arma en el estómago y estaba amarillo. Joey se preguntaba cómo podía entrevistar a una persona en ese estado, pero el ex presidiario solo le pidió siete días para recuperarse y contar su historia. Hoy es uno de los capítulos de su podcast más populares en redes sociales.
"El Joker es una persona que vivió cosas muy duras. Desde los 11 años estuvo en un tutelar de menores. Él tuvo un trayecto muy difícil, pero te puedo decir que ahorita va en mejores pasos: ya no consume drogas. Eso es algo de lo que yo hago, tratar de ayudar a esas personas. Hay varios ex convictos a los que les conseguí trabajo, les ayudé a rentar una casa y hasta a tener una familia".
Testimonio de El Joker: VIDEO
@therealjoeystonespodcast Esta es la historia de Joker y nos cuenta como la sociedad lo orillo a el instinto de supervivencia y la locura esta es su historia... EPISODIO COMPLETO EN YT https://youtu.be/KAxa6PLQo4k
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El psicólogo —quien está próximo a estrenar una serie en Morita Play, una plataforma de streaming mexicana— detalló que cuando estás en la cárcel te rodeas de muchas malas influencias; por eso es importante ayudar a los ex convictos a dejar atrás ese mundo para que puedan retomar su vida.
Para ello, Joey Stones trabaja en la creación de una fundación que busca ayudar a las personas a reinsertarse en la sociedad tras salir de la cárcel.
“La fundación es algo que llevo muchos años pensando y ahorita la estamos planeando. Tengo muchos abogados, psicólogos y gente que quiere apoyarme. Estoy regresando a mi etapa como psicólogo para ayudarlos. Creo que eso ayudará a la sociedad”.
—¿Qué pasa por la mente de Joey Stones cuando escucha las historias de los ex presidiarios?—, se le preguntó.
"Primero que nada, no me asusto. Yo he tratado a este tipo de personas desde que vivía en Inglaterra. Mi papá tuvo una vida muy difícil", dijo el entrevistado, quien contó en exclusiva para MILENIO que su progenitor fue uno de los primeros militares que enfrentó al crimen organizado en su país de origen.
"Lo más importante es no juzgarlos. Puedes tener a una persona frente a ti y escuchar su historia, pero no sabes qué vivió para llegar a ese punto o cometer el crimen. Yo trato de no juzgar a la persona y aprender de cada una de ellas".
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No es justificarlos, es entender sus contextos
Para el entrevistado, cada persona es responsable de sus actos y debe pagar por las cosas malas que hacen, pero “si entendemos cómo llegaron a cometer el crimen, podemos crear una mejor sociedad”, enfatizó.
Evidentemente, no todos los casos son de superación. Hay criminales que no se arrepienten de sus actos. El psicólogo explicó que este tipo de personas no se sienten completas: crecieron en entornos familiares muy violentos y llenos de carencias.
“Tienen mucha ambición —quieren ser famosos, poderosos, personajes importantes, incluso el delincuente más temido—, pero escogen el camino que piensan es el más fácil. Este tipo de personas, por lo general, no tuvieron un papá o una mamá que los corrigiera (...) Pero cada persona es un proceso; cada quien toma sus propias decisiones".
Durante la entrevista, Joey Stones señaló que, a partir de que el mundo cinematográfico comenzó a mostrar las historias de criminales —como en el caso de narcotraficantes o asesinos seriales—, los índices de inseguridad aumentaron, entre ellos el homicidio.
Por eso The Joey Stones Podcast no busca destacar el crimen que cometieron las personas, sino su historia de vida y el contexto que los orilló a tomar malas decisiones.
"Queremos que sus historias se conviertan en un mensaje positivo y motivador para que muchas personas puedan cambiar el rumbo de sus vidas. Siempre se puede mejorar, y eso es algo que yo trato de comunicar".
—¿Cómo te proteges a ti, a tu equipo y a las personas que entrevistas?—
"Tratamos de no mencionar a ninguna persona de la política, líder criminal o grupo delictivo. Yo no quiero problemas con nadie. No mencionamos cuando alguno de estos personajes operaba para algún grupo criminal, porque eso puede implicar problemas para mí y para ellos.
“Nosotros queremos contar la historia de vida de ellos. Por ejemplo, una persona que pasó 30 años en la cárcel: es interesante saber qué lo llevó ahí, cómo fue su vida adentro y qué hizo al salir (...) Busco generar empatía".
The Joey Stones Podcast cuenta la historia de los criminales desde el día uno: dónde nacieron, su contexto de vida, las experiencias que les provocaron traumas y el entorno o las carencias en las que crecieron.
El entrevistado aseguró que hay casos de los que se podrían hacer entre cuatro o cinco episodios, de tres horas cada uno, porque los ex presidiarios tienen muchas vivencias y anécdotas que contar.
—¿Has sufrido alguna amenaza?—
"En una ocasión unas personas me amenazaron, pero yo trato de enfocarme siempre en lo bueno. Todas las persona tienen enemigos, pero cuando les prestamos atención los hacemos más fuertes. Estas personas de las que te platico no estuvieron felices con algo que se publicó en el podcast, pero se aclaró y hasta disculpas me ofrecieron".
Un mundo nuevo a través del sufrimiento de otros
—¿Por qué crees que a la gente le gusta escuchar las historias de los criminales?—
"Es una forma de ver un mundo diferente. Les gusta conocer cómo es la vida de los presos dentro de la cárcel. Ahí dentro todo funciona de otra manera: los presos tienen su propio idioma y formas de comunicarse, sus negocios y su forma de trueque. Por ejemplo, en las cárceles de México cambian chocolates por cigarros o zapatos por más tiempo en el teléfono o visitas de sus familiares".
—¿Qué tan correcta es la imagen que tiene de la cárcel una persona que nunca ha estado presa?—
"Es muy diferente; simplemente no es lo mismo ir un día de visita que vivir ahí adentro. Es muy duro”.
Joey Stones contó que en las cárceles mexicanas hay mucho movimiento interno de los reos, situación que casi no se ve en otras partes del mundo. Esto podría ser una de las causas que hacen que los presos terminen controlando las prisiones. Aunque —puntualizó— hay una gran mejoría en los sistemas penitenciarios del país.
En una visita que hizo al penal de Barrientos —una cárcel muy pequeña en el Estado de México con capacidad máxima de seis mil personas— Joey se sorprendió al ver sus condiciones:
"Está muy bien organizada y limpia. Muchas personas me dijeron que iba a encontrar suciedad y cucarachas, pero con la nueva directora del penal (Paula Gabriela Valdez Herrera) eso ha cambiado.
"Yo fui a la panadería de ahí. Estaba excelente el pan de la prisión: pan dulce, bolillos, probé de todo. Es muy rico y no le ponen mucha azúcar (...) Cuando yo fui, vi a muchos presos comiendo y haciendo sus actividades".
Los policías ingleses no están equipados con armas de fuego; usan bastones y spray para enfrentar a los delincuentes, y eso ayuda a mejorar los índices de inseguridad del país.
“Evidentemente, los grupos de la delincuencia sí tienen armas, pero solo se las dan a los capos de alto nivel. No cualquier delincuente tiene una. Aquí en México es muy fácil conseguir armas porque tenemos la frontera con Estados Unidos. En Inglaterra, como es una isla, casi no llegan las armas. Las riñas son más físicas.
"La violencia es diferente, aunque en México se está avanzando mucho, sobre todo en materia de derechos humanos, y eso ha hecho que las cárceles cambien mucho. Han mejorado muchas cosas”.
Relaciones humanas, la clave para cambiar
—¿Qué opinas de la estrategia de reinserción social de los sistemas penitenciarios de México?—
"Te voy a platicar algo. En el sistema penitenciario de Suiza —con el que tuve contacto hace poco— tienen un método y una mentalidad increíbles para garantizar que las personas no vuelvan a cometer crímenes cuando salen de prisión.
“Además de que invierten mucho dinero en la reinserción social, se enfocan mucho en la parte humana. Tratan a todos los presos como seres humanos y buscan que se hagan amigos de los custodios; incluso cuando salen de prisión, esas relaciones de amistad continúan.
"No sé cómo lograron esto, pero siguen siendo amigos cuando salen. Cuando los presos regresan a la sociedad mantienen contacto con los custodios. Es una idea muy interesante desde un punto de vista psicológico”.
Joey Stones recomienda dejar de tratar a los reclusos como un número más o identificarlos únicamente por sus crímenes. En su lugar, pide trabajar en la parte humana y fomentar el respeto hacia la autoridad y las leyes.
"Cuando una persona se relaciona con otra, hasta le da vergüenza cometer un error. Está demostrado científicamente que en el gimnasio una persona carga más cuando va con su mejor amigo, o cuando su coach está al pendiente, que cuando va solo. También está comprobado que un shot de adrenalina inyectado no da tanta motivación como tener el compromiso con una persona.
"Por eso siento que es muy importante la interacción entre seres humanos y entender las historias de los criminales para mejorar como sociedad", Joey Stones para MILENIO.
RM
