El nacimiento de los legisladores plurinominales, la creación del extinto Instituto Federal Electoral (IFE) —hoy INE— y hasta el incremento de espacios en la Cámara de Diputados son efectos de llamadas reformas electorales.
Este término está en boga, no obstante, se remonta a por lo menos más de cuatro décadas, desde los tiempos de José López Portillo al mando del país.
Las reformas electorales en México
Las reformas electorales nacieron para garantizar diferentes aspectos de la democracia: mejorar las reglas del juego, crear entes para vigilar las elecciones, incentivar la participación ciudadana, controlar los gastos de campaña.
En algunas ocasiones los titulares del Poder Ejecutivo federal han aprovechado estas modificaciones constitucionales para asegurar su legado en el poder.
La reforma política de 1977: nacen 'los pluris'
El gobierno de José López Portillo impulsó, en 1977, consultas públicas para comenzar a discutir una posible reforma cuyos objetivos serían: revitalizar el sistema de partidos y ofrecer una opción de acción política legítima.
Con las modificaciones, nacieron los legisladores plurinominales, ya que se introdujo un sistema mixto de representación proporcional.
- Se incrementó a 400 el número de diputados —300 uninominales y el resto plurinominales—.
- Se redujeron los requisitos para que los partidos políticos obtuvieran su registro.
De esta manera, la reforma —encabezada por Jesús Reyes Heroles— se concretó en 1979 cuando se conformó la LI legislatura.
- Reforma electoral
-
Entre los primeros 100 diputados plurinominales destacó Pablo Gómez, quien lidera la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, —impulsada por Sheinbaum Pardo— con la que se buscó eliminar la lista de 'pluris'.
EL DATOReforma electoral de 1977
A raíz de la necesidad de más espacio para los legisladores. En septiembre de 1979 comenzó la construcción del recinto de San Lázaro para albergar la Cámara de Diputados, inmueble que fue concluido en 1982.
Cambios políticos con Miguel de la Madrid
Con el PRI en el poder, en 1988, el entonces presidente Miguel de la Madrid puso sobre la mesa una serie de reformas institucionales y electorales que modificaron el panorama político.
En ese sexenio se dio luz verde al incremento de miembros en la Cámara de Diputados, es decir, de 400 a 500 legisladores. Además, bajo el sistema proporcional se elevó el número de 100 a 200 espacios.
En este periodo nació la llamada cláusula de gobernabilidad con la que el partido que obtuvo mayoría relativa de diputados y al menos el 35 por ciento de los votos, se le asignaban de manera automática los espacios necesarios para lograr la mayoría absoluta.
Además, en esa administración se creó el Tribunal de lo Contencioso Electoral.
- Reforma electoral
-
También, la recta final del sexenio es recordada por un hecho electoral incomprensible: el apagón del sistema de computación del voto presidencial, en su día de estreno.
El colapso del sistema informático, —definido así por Manuel Bartlett, quien fungía como secretario de Gobernación,— dio como ganador a Carlos Salinas de Gortari sobre Cuauhtémoc Cárdenas, quien era el predilecto para salir victorioso en las elecciones de 1988.
Con Gortari se crea el IFE
A raíz de las elecciones de 1988, el gobierno de Carlos Salinas de Gortari creó el entonces Instituto Federal Electoral (IFE), ente que sustituyó a la Comisión Federal Electoral, en 1990.
Las reformas electorales impulsadas por el sexenio priista buscaban darle certeza a las votaciones con pilares como el nacimiento del Tribunal Federal Electoral, la expedición de una credencial con fotografía para los electores y la puesta en marcha del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe).
En 1993, una nueva reforma electoral orilló a que se duplicara el número de senadores, es decir, de 64 a 128; se fijaron reglas para el financiamiento de actividades ordinarias y se estableció un tope máximo de gastos para las campañas.
- Reforma electoral
-
Nacen los senadores 'pluris' con Zedillo
Con Ernesto Zedillo en la silla presidencial, México vivió otros cambios con la llamada reforma electoral de 1996.
En ese periodo se consolidó la autonomía del entonces IFE, se creó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y en el Senado se estableció que 32 integrantes serían electos por el principio de representación proporcional, es decir, plurinominales.
- Reforma electoral
-
La reforma electoral de Calderón
En el gobierno de Felipe Calderón, ex presidente emanado de las filas del Partido Acción Nacional (PAN), se impulsó una nueva reforma electoral para el periodo 2007-2008.
El proyecto tuvo como objetivo regularizar el acceso a los partidos políticos y a las autoridades electorales a los medios de comunicación.
También se aprobó la remoción escalonada de los consejeros electorales, el tiempo de campañas se redujo de seis a tres meses y se creó la Unidad de Fiscalización para conocer el origen y destino de los recursos de los partidos.
- Reforma electoral
-
Le dicen adiós al IFE con Peña Nieto
El sexenio del priista Enrique Peña Nieto es recordado por una de las transformaciones en materia electoral más importantes de los últimos años: la extinción del IFE.
La reforma del 2014 convirtió al IFE en Instituto Nacional Electoral (INE), dándole una mayor responsabilidad a los procesos electorales.
El proyecto que se presentó en ese año permitió la reelección consecutiva —hasta por dos periodos— de senadores y diputados federales.
- Reforma electoral
-
También se aprobó que los candidatos independientes tuvieran acceso a prerrogativas y espacios en medios y se fijó que las fuerzas políticas deberían tener el tres por ciento de los votos para conservar su registro.
Las planes electorales de AMLO
Desechado por la Cámara de Diputados el 6 de diciembre de 2022, al no alcanzar mayoría calificada en el pleno, el plan A de reforma electoral de Andrés Manuel López Obrador perfilaba:
- La eliminación del Instituto Nacional Electoral (INE) para crear en su lugar el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC).
- La reducción de 500 a 300 diputados y de 128 a 96 senadores.
- Suprimir el financiamiento ordinario a partidos políticos y asignarles solo recursos para campañas, entre otros aspectos.
El rechazo de la propuesta orilló al ex mandatario a crear el llamado plan B, mismo que contempló algunos de sus propósitos fundamentales y las siguientes leyes secundarias:
- Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Legipe).
- Ley General de Partidos Políticos.
- Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral.
- Ley General en Materia de Delitos Electorales.
- Ley Federal de Consulta Popular.
- Ley General de Comunicación Social.
En 2023, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) invalidó la primera parte del plan B al considerarlo inconstitucional y declaró que hubo violaciones graves en el proceso legislativo.
De esta manera, López Obrador dio a conocer la continuidad del proyecto con una redición del documento, además presentó una serie de propuestas en las que destaca la elección por voto popular de jueces, magistrados y ministros, es decir, la elección judicial.
También promovió un voto masivo en 2024 con la intención de que Morena y aliados lograran mayoría calificada en el Congreso para concretar las reformas impulsadas por la 4T.
- Reforma electoral
-
Sheinbaum vs el nepotismo y privilegios
Con la llegada de la primera presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se reavivó la intención de realizar cambios electorales.
El proyecto inicial de la sucesora de Andrés Manuel López Obrador era desaparecer la lista de legisladores plurinominales, sin embargo, el dictamen no avanzó en el Congreso.
- Reforma electoral
-
Ahora, la iniciativa de la titular del Poder Ejecutivo federal es un plan B electoral que surge a raíz del rechazo de la primera versión del documento, presentado en la Cámara de Diputados el 11 de marzo.
En el proyecto aún prevalece la reducción de costos de las elecciones, acabar con los privilegios, es decir, que ningún funcionario gane más que la Presidenta. Además, el gobierno de Sheinbaum Pardo busca terminar con el nepotismo y la reelección.
La nueva redacción busca hacer cambios en leyes secundarias —y se espera el respaldo de PT y PVEM, aliados de Morena, que no acompañaron la reforma— y contempla los siguientes puntos:
- Adelantar la consulta de revocación de mandato para 2027, año de las elecciones intermedias a nivel federal.
- La Presidenta podría promover el voto a su favor durante el proceso de revocación.
- Reducir gastos a autoridades electorales.
- Disminuir los recursos económicos que recibe los partidos políticos.
- Mantener la elección judicial para 2027.
Este plan B aún está en proceso de análisis y de ser discutido, votado y aprobado en el Congreso se sumaría a los grandes cambios del sistema electoral en México y sería una oportunidad para darle fin a los lujos y privilegios de algunos personajes de la política nacional.